jueves, 6 de noviembre de 2008

Comunicación y Desarrollo

Integrantes:

Raquel García
Adriana López
Flor Riera

Comunicación Y Desarrollo

Según Rosa María Alfaro el concepto de desarrollo es entendido como: “una posición que reconoce problemas sociales y políticos graves en el país o localidad y busca resolverlos en el corto plazo. Una teoría armada con coherencia sobre el modo de entender la sociedad. Una voluntad colectiva y organizada que implementa cambios sociales sostenibles y asociados a otros, la que incorpora mediante la participación a muchos actores en su definición y gestión”.

Para Gina Gogin, “la comunicación para el desarrollo busca lograr un cambio en el comportamiento y hacer sostenible el desarrollo alcanzado. Es una herramienta eficaz que puede contribuir a lograr los objetivos y la sostenibilidad de los resultados de los proyectos de desarrollo. Todo proceso de desarrollo requiere de un cambio en el comportamiento de las partes involucradas, ya que para generar cambios en el comportamiento es necesario partir de las concepciones y prácticas sociales de la propia población, es decir, descubrir y entender las barreras para el cambio o adopción de nuevas prácticas y la lógica del comportamiento. No basta con crear conciencia en cuanto a los beneficios, es imprescindible entender los obstáculos que enfrenta la gente o los "costos" que ellos creen que se derivarían de tal cambio”.

Visión Histórica:
La idea de desarrollo surge en la antigua Grecia, pero es durante la etapa de la Ilustración donde experimenta una transformación. El poder la presenta bajo una analogía evolucionista que implica la existencia de fases, etapas, es decir, estados de desarrollo. “Bajo la influencia de la dicotomía superior-inferior, civilizados-primitivos que construye y visibiliza su nueva identidad, el más débil es presionado a imitar al más fuerte para alcanzar su “estado superior” de civilización”.

A finales del siglo XVIII, con la consolidación de la ciencia moderna y la revolución industrial, se deja de lado la idea de Dios para asumir la técnica en base al progreso racional, ilimitado. Se usó la idea biológica de crecimiento para representar la idea de desarrollo material.

El 20 de enero de 1949 el presidente estadounidense Truman calificó la mayor parte del mundo como “regiones subdesarrolladas”, y desde entonces la noción de desarrollo cambió creando un nuevo significado. Según Gilbert Rist el término subdesarrollado fue una innovación terminológica que alteró los significados previos de la palabra “desarrollo” al relacionarlo con el “subdesarrollo”, ya que la palabra desarrollo estaba ligada a la economía.

“El término subdesarrollado alteró la forma de ver al mundo y a nosotros mismos. Antes, las relaciones Norte-Sur fueron articuladas alrededor de dicotomías de opuestos: civilizados vs. Primitivos, colonizador vs. Colonizado. La confrontación era inevitable. Ahora, la dicotomía desarrollado - subdesarrollado respetaba la carta de los Derechos Humanos y el sistema de Estados. Desarrollados y subdesarrollados integrarían una única familia de naciones (las “Naciones Unidas”), con la diferencia que muchos se ubicaban más atrás en la corrida hacia la perfección que les haría ingresar al club de los desarrollados. La aceleración del crecimiento económico es la forma de cerrar la brecha entre desarrollados y subdesarrollados. Las leyes naturales del desarrollo permiten que lo que le pasó a Europa en los siglos XVIII y XIX sea replicado en el resto del mundo. Pero bajo la premisa del desarrollo como sinónimo del crecimiento económico y desarrollo tecnológico, el más fuerte se aleja del más débil”.

Wilbur Schramm, director de Investigaciones de Comunicación de la Universidad de Stanford, publicó en 1964 un libro que se convirtió en la Biblia universal de la comunicación para el desarrollo. Este libro trazó las bases teóricas para el uso de la comunicación social al servicio del desarrollo.

Por medio de esta obra se difundió por todo el mundo la creencia de que los medios masivos de comunicación eran capaces de contribuir a que el Tercer Mundo lograra en pocas décadas lo que Occidente había hecho en siglos. Numerosos especialistas Latinoamericanos tomaron como suyas estas posiciones, dando prioridad a los medios masivos de comunicación como agentes de cambio.

Comunicación y Desarrollo en América Latina:
En los años 70 América Latina vio fracasar las propuestas de desarrollo y es aquí donde entra en cuestionamiento el papel que debe cumplir la comunicación en estos proyectos debido el contexto económico, político y social que vivía la región.

“La crisis del petróleo que sacudió a las naciones desarrolladas también tuvo graves consecuencias en esta parte del mundo, demostrando la fragilidad de sus estrategias de desarrollo y su vulnerabilidad estructural, debido a su dependencia. Hacia mediados de la década de 1970 las tasas de desarrollo se derrumbaron sin remedio y la deuda externa empezó a crecer velozmente. Para 1978 aproximadamente el 40% de las familias de la región habían caído hasta niveles de pobreza crítica.”

Durante 20 años se invirtieron millones de dólares para proyectos de desarrollo. Los resultados no se visibilizaron en las poblaciones que vivían en pobreza y extrema pobreza; la desigualdad social creció, los salarios eran bajos, aumentó el desempleo, las ciudades fueron el centro de la migración del campo a la ciudad y los sectores ricos incrementaron sus capitales.

Teóricos como Freire y Mattelart deslegitimaron las nociones tradicionales de comunicación así como los programas gubernamentales y de ONGs que utilizaban a la comunicación sólo como una técnica y el conocimiento para actividades que posibiliten el “desarrollo de la comunidad” como: agricultura, salud, alfabetización, etc.

Freire entendió la comunicación como diálogo y la educación como un proceso de interrelación entre los seres humanos que permite tener conciencia de la realidad. Por su parte Mattelart desde el marxismo crítico, cuestionó las teorías funcionalistas norteamericanas y sus teorías de la comunicación sabiendo que los medios masivos estaban al servicio de la ideología dominante.

Ambos autores tuvieron una enorme influencia intelectual y también práctica. Dejaron su huella en autores como María Cristina Mata, Mario Kaplún, Alfredo Paiva y Rosa María Alfaro. Concibiendo a la comunicación como un proceso de humanización y a la educación como práctica de libertad.

El impulso imaginario del desarrollo necesitaba visibilizarse en la esfera masiva. Siempre se ha visto necesario contar con la participación de las personas más que con su aprobación. Así el Estado por ejemplo consideraba necesario que la ciudadanía estuviera al tanto de lo que es el desarrollo para que pueda “participar en el ordenamiento estructural de la sociedad”.

La comunicación aparece en este sentido como la herramienta que sirve para la reflexión y la autocrítica. Se encarga de confrontar lo que se hace, lo que se logra y lo que va ocurriendo en la sociedad en el marco del aparecimiento de nuevas teorías sociales. Rosa María Alfaro plantea que “la comunicación debe ser capaz de colocar el desarrollo como un tema cercano, que nos pertenece a todos, dándole la palabra a muchos, uniendo así el cumplimiento de derechos y el ejercicio de responsabilidades individuales y colectivas”.

Pero analizar las relaciones entre comunicación y desarrollo implica relacionar “la realidad presente, el futuro posible y la memoria acumulada, combinación compleja cuya aplicación práctica nos muestra que el desarrollo está en deuda con la sociedad; la comunicación está en deuda con el desarrollo; y la teoría está en deuda con las experiencias”

Teorías de la comunicación para el desarrollo:
Se distinguen dos corrientes:

a) En 1945, la comunicación es concebida desde las teorías de la modernización y desde las estrategias de información que utilizó el gobierno de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial y la industria cultural norteamericana con el fin de dar a conocer su mercado.

Esta teoría lo que pretende es dar respuesta a las características que determinan cuando un país es “subdesarrollado”. Con esta posición hablamos nuevamente de la dicotomía entre las sociedades modernas y tradicionales como lo señalamos en los antecedentes históricos de este ensayo, sustentándose en la idea de la imitación del sistema económico y político de los países denominados desarrollados. Rostov en su teoría del despegue sostiene que el incremento en la producción y el consumo de bienes constituyen la esencia del desarrollo. Este paradigma da trascendental importancia a la economía y a la tecnología, argumentando que a través de ellas países de América Latina, Asía y África puedan alcanzar el “desarrollo” de Estados y Europa.

Daniel Lerner, W. Schramm y Everett Rogers, los principales autores de esta teoría, planteaban un proceso unidireccional a través de la información y el conocimiento entregando a los medios una papel fundamental en el cambio social que ellos plantean.

“La comunicación para el desarrollo se concibe como un sistema clave para generar el cambio social mediante la persuasión, educación y la aculturación no conflictiva de la población expuesta a mensajes exaltadores del progreso, el consumo y la innovación tecnológica”

La expansión de esta concepción de desarrollo da lugar a lo que se conoce como marketing social que es “la aplicación de técnicas de mercado para el análisis, planeación, ejecución y evaluación de estrategias y políticas de comunicación encaminadas a influir en la conducta de la población con el fin de favorecer la intervención a través de los proyectos de desarrollo”.

b) A partir de la década de los ’70, en América Latina nace una nueva propuesta de comunicación para el desarrollo desde los movimientos y luchas sociales contra el colonialismo y las dictaduras, conocido como el paradigma de las dependencias.

Propone un desarrollo autónomo que busca aminorar la dependencia de los países industrializado, esta visión parte de las necesidades de los países en vías de desarrollo. “La dependencia se concibe como una situación donde las economías de un grupo de países (periferia) están condicionadas por el desarrollo y expansión de otros países (centro), es decir, esta estructura, considerada como continuación del viejo modelo colonial, es el elemento agravante que deriva en enormes desequilibrios económicos, políticos y sociales”. Esta perspectiva tiene una nueva mirada epistémico estructuralista y marxista.

El Informe McBride nace en la Conferencia General de la UNESCO celebrada en Belgrado, que sugiere la creación de un Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación (NOMIC) para lograr la “descolonización de la información” y garantizar que los países en desarrollo incrementen su participación en la producción de contenidos informativos. Algunas de las demandas de este informe son:

 Eliminación de los desequilibrios en el sistema internacional de información.
 Superación de los obstáculos internos y externos para un libre flujo y una más amplia y equilibrada difusión de información y opiniones.
 Eliminación de los efectos negativos de determinados monopolios, ya sean públicos o privados, así como las excesivas concentraciones.
 Pluralidad de fuentes y canales de información.
 Respeto al derecho de todos los pueblos para participar en el intercambio internacional de información, con criterios de igualdad, justicia y beneficio mutuo.
 Respeto al derecho de la comunidad local, de los grupos étnicos, así como de los individuos para tener acceso a las fuentes de información favoreciendo una participación activa en los flujos de comunicación.
 Dejar de concebir la información como una mercancía, se trata de un derecho y un bien social.
 Son necesarias políticas nacionales de comunicación para favorecer el desarrollo de sistemas alternativos de información.

Estos dos modelos en los años ’90 permiten el surgimiento de teorías desde un modelo comunicativo con enfoques culturales-participativos como centro para cualquier proceso de desarrollo. Aclarando que las nuevas propuestas teóricas no reemplazan a las anteriores, sino las confrontan, de esta manera cada enfoque esta analizado por el resto. Desde este punto de vista no existe un camino universal hacia el desarrollo, porque es concebido como un “proceso integral, multidimensional y dialéctico” que varía según el contexto social, económico, político y cultural, de forma que el diseño de los planes y la toma de decisiones deben realizarse de manera autónoma.

La comunicación, retorna a su objetivo original: comunidad y acción, es decir, a un proceso de diálogo y debate con la participación activa de los sujetos sociales con el fin de descentralizar los programas de desarrollo. Aquí los medios masivos de comunicación se complementan con el de los medios alternativos y los canales de comunicación en las relaciones interpersonales para lograr un trabajo de desarrollo integral.

Tipologías de Comunicación y Desarrollo

Luís Ramiro Beltrán clasifica las experiencias de comunicación y desarrollo en: Comunicación de Desarrollo, Comunicación de Apoyo al Desarrollo, y Comunicación Alternativa para el Desarrollo Democrático. Contreras añade a esta clasificación Comunicación-Desarrollo o Comunicación con Desarrollo.

1. Comunicación de Desarrollo:
“Los medios masivos de comunicación tienen la capacidad de crear una atmósfera pública favorable al cambio, la que se considera indispensable para la modernización de sociedades tradicionales por medio del progreso tecnológico y el crecimiento económico”

2. Comunicación de Apoyo al Desarrollo:
“Noción de que la comunicación planificada y organizada -sea o no masiva- es un instrumento clave para el logro de las metas prácticas de instituciones y proyectos específicos que buscan el desarrollo” en campos tan diversos como la salud, la educación, el medio ambiente, la producción, la organización social, las situaciones de desastre.

3. Comunicación Alternativa para el Desarrollo Democrático:
“Noción de que, al expandir y equilibrar el acceso y la participación de la gente en el proceso de comunicación, tanto a niveles de medios masivos como a los interpersonales de base, el desarrollo debe asegurar, además de beneficios materiales, la justicia social, la libertad para todos, y el gobierno de la mayoría” Sugiere un Nuevo Orden Mundial de la Comunicación y la Información (NOMIC) para llegar a una información libre que permita la elaboración de políticas de comunicación.

4. Comunicación - Desarrollo o Comunicación con Desarrollo:
“La comunicación se enriquece con los estudios de recepción y consumo cultural, diseñando un paradigma que valora las mediaciones y resignificaciones en la apropiación y uso de los mensajes desde la complejidad de las culturas. Mattelart nos habla del "retorno al sujeto", al rol activo del receptor y usuario de los flujos y redes de comunicación; y Martín-Barbero nos va a proponer entender la comunicación en sus mediaciones, desde la densidad de las relaciones cotidianas sin diferencias entre una cultura de masas y otra altruista popular-liberadora en la trama espesa de los mestizajes y las deformaciones de lo urbano, de lo masivo”. El desarrollo adquiere un nuevo significado entendiéndolo como una apuesta cultural de cambio, para el cumplimiento de las necesidades de la gente.

A estas conceptualizaciones se las reúne bajo el nombre de "Comunicación para el Desarrollo". Aclarando que no es una definición única pero es necesario para estudiarla, criticarla y para facilitar su análisis.

Existen algunos puntos a tomar en cuenta para crear una nueva visión de comunicación y desarrollo:

 Participación ciudadana en la construcción del Estado
 Revalorar las políticas y estrategias de comunicación
 Aprender de la práctica, poner la teoría al día.
 Comunicación-desarrollo cuestión de educación.
 Información y periodismo por el desarrollo.
 Comunicación-desarrollo con pactos éticos por la vida.

El desarrollo es integral y no debe asumirse por partes. Es dentro de la cultura donde se relacionan factores económicos, organizativos, sociales, ideológicos, culturales, personales-subjetivos, tecnológicos, etc.

La comunicación esta ligada al desarrollo en la construcción de ideales comunes que se convierten en desafíos para la inclusión, sostenibilidad y la autonomía para así poder derrumbar la dicotomía superior-inferior y desarrollado-subdesarrollada. Por lo tanto el papel de la comunicación resulta ser un factor importante y clave, entendiéndola como una disciplina transversal que es capaz de originar cambios y de mostrar resultados, con propuestas de desarrollo social y culturalmente consistentes.

La comunicación de desarrollo es un aporte para fortalecer la participación de los sujetos y grupos sociales con propuestas claras que nazcan desde su iniciativas y necesidades, respetando su cultura, es decir, la participación ciudadana es un eje para un desarrollo social y sostenible

La comunicación debe promover el desarrollo de, no el desarrollo en comunidades, provincias ya que el desarrollo en se da en lugares geográficos solo con un fin exploratorio, mientras que el desarrollo de, incluye el desarrollo humano y social de la gente.

Bibliografía
1. Alfaro, Rosa María. Otra Brújula: Innovaciones En Comunicación Y Desarrollo. Lima, Octubre 2006.
2. Alfaro, Rosa María. Una Comunicación Para Otro Desarrollo. Lima, Asociación de Comunicadores Sociales Calandria, 1993.
3. Beltrán, Luís Ramiro. Comunicación Para El Desarrollo En Latinoamérica: Una Evaluación Sucinta Al Cabo De 40 Años. Discurso pronunciado en IPAL, 1993.
4. Beltrán, Luís Ramiro. Comunicación Para El Desarrollo En América Latina: Un Recuento En El Contexto De La Sociedad De La Información. Ponencia Presentada Al Congreso Iberoamericano De Comunicación, Universidad De Buenos Aires, del 12-16 de julio, 2005. Beltrán, Luís Ramiro. Carta enviada a la Iniciativa de Comunicación Junio 2002. http://www.comminit. com/en/node/150404
5. De Souza Silva, José. ¿Quo Vadis Comunicación? Construir Una “Otra” América Latina, Indignada, Solidaria Y Soberana. Costa Rica. Abril 2005.
6. Freire, Paulo. Extensão ou comunicação. Rio de Janeiro, Paz e Terra, 1979.
7. Adalid Contreras Baspineiro, Comunicación-Desarrollo Para "Otro Occidente".http://www.cem.itesm.mx/dacs/publicaciones/logos/anteriores/n18 /18acontreras.html.
8. Hermosilla, María Elena. Comunicación para el Desarrollo en América Latina: ¿Tiene aún sentido?. http://www.wacc.org.uk/wacc/publications /media_development/2006_3/comunicacion_para_el_desarrollo_en_america_latina_tiene_aun_sentido.
9. Corrientes Históricas De La Comunicación Para El Desarrollo. http://www.bantaba.ehu.es/formarse/ficheros/view/Exposici%F3n_SESION_ %AA. pdf?revision_id=37295&package_id=37206.